Escribe una línea. Recibe un cortometraje de cine.
Hacer un cortometraje solía significar un equipo, un calendario y un presupuesto. Reelfo lo condensa en un solo proceso: tú traes la idea y el estudio la convierte en guion, reparto, storyboard y planos terminados, montados en algo que de verdad se puede ver.
Estamos construyendo la herramienta que queríamos como creadores: lo bastante rápida para no dejar morir una idea, lo bastante controlable para lograr el plano exacto que tienes en la cabeza y lo bastante entretenida como para que hacerla sea parte de la diversión.
De una línea a una película terminada
Describe una escena o pega un guion entero. Reelfo redacta la historia, reparte los personajes, arma el storyboard y renderiza los planos: tú sigues en la silla de dirección todo el rato.
Personajes que aguantan plano a plano
Sube una cara o deja que Reelfo diseñe una: esa identidad queda fijada. El mismo personaje pasa de un plano a otro sin convertirse en otra persona.
Todos los modelos, una sola bolsa de créditos
Kling, Seedance, Flux y más conviven en un mismo estudio. Tú eliges la estética y el proceso enruta al modelo adecuado. Sin hacer malabares con cinco herramientas y cinco facturas.
Pensado para iterar
Cambia una frase, repite un plano, cambia la estética: cada edición es precisa y barata. La idea es seguir hasta que quede bien, no quedarse con el primer intento.